¡LA MISMA PORQUERÍA! 📣🏴☠️
Habría que decir que ambas comparten un estilo similar de hacer periodismo, el cual se caracteriza por ser abiertamente partidista, sensacionalista y moldeador de narrativas afines a ciertos intereses políticos y económicos mediante tergiversación de datos, dando entrevistas a modo, sistematizado la manipulación desinformativa, haciendo un uso constante de difusión de prejuicios y engaños directos. Y aunque operan en países distintos, operan similarmente y las críticas que reciben son casi idénticas.
FOX NEWS (EE.UU.)
Por su parte posee un “sesgo descarado” que funciona como el brazo mediático del Partido Republicano estadounidense, especialmente del ala más trumpista. No separa la opinión de la información, lo cual sería la base ética de un buen periodismo informativo. Su sistema opera como tal a partir del miedo y el agravio, y su “modelo de negocio” se basa en la indignación constante, presentando a la “audiencia” —su cliente— como víctima de élites, inmigrantes o “socialistas”. Se “fundamentan” en la desinformación constante y sin miramientos, lo cual se puede ver cuando ha pagado cifras millonarias en demandas (como a Dominion Voting Systems) por difundir mentiras comprobadas sobre fraude electoral. Además que posee un estilo gritón, por ejemplo en programas de “debate” que son más bien escenarios para pelear y lanzar titulares incendiarios, no siempre basados en un modelo ético de información controlada, es decir profesional.
TV AZTECA (MÉXICO)
Por el otro lado, el que nos correspondería directamente, su sesgo es también descarado. Históricamente ha servido a los intereses del grupo Salinas Pliego. Apoyó abiertamente a gobiernos del PRI y del PAN, y ahora mantiene una línea ultraderechista de oposición feroz a gobiernos de izquierda. Se caracteriza por usar el miedo y agravio, suprime información favorable al oficialismo o infla noticias de la forma más amarillista para generar miedo —tendencia—, especialmente en seguridad y economía. A su vez, se han especializado en la desinformación y ha sido señalada por manipulación grosera e información tendenciosa, como los infames “editing” de declaraciones durante debates o coberturas electorales para favorecer a su candidato, por ej. en Coahuila 2023, por acusaciones de guerra sucia. Su estilo es también altamente gritón, bajo la conducción por figuras como Javier Alatorre, que convirtió el noticiero nocturno en un show de terror y pánico social, donde la línea entre opinión y noticia se borra visiblemente para atacar a los adversarios del dueño y es la voz pública de la ideología del empresario. Esos son los hechos, entre muchos “otros”...
Entendamos que la conexión “de fondo” entre ambas radica en que son *fábricas de propaganda* disfrazadas de noticieros y su objetivo no es el de informar con veracidad y juicio ético profesional, sino generar una *respuesta emocional* que fidelice a una audiencia polarizada y proteja los intereses corporativos y políticos de sus dueños. La frase “la misma porquería” usada como título, cala hondo aquí porque en ambos casos se sacrificó la ética periodística para convertirse en un arma de manipulación masiva con fines económicos.
Ahora bien, se ha vuelto en parte moda en redes la expresión de que fue el hermano del ex-presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, quien brindó el apoyo económico a Salinas Pliego directamente, pero para muchos ha pasado a ser historia olvidada lo que ocurrió en aquel momento. Sobre la pregunta: ¿TV Azteca se fundó con dinero prestado por Raúl Salinas de Gortari, hermano del ex-presidente de México? La pregunta toca una de las teorías más oscuras y persistentes sobre el origen del imperio de Ricardo Salinas Pliego. La respuesta corta más simple es que: No; no hay evidencia pública de un préstamo directo de Raúl Salinas de Gortari a Ricardo Salinas Pliego para fundar TV Azteca. Es más bien, teóricamente, un hito social mal planteado.
Sin embargo, lo que sí sucedió, la historia real, es mucho más compleja y está llena de zonas grises en la política y los negocios, es decir de tráfico de influencias y una conexión muy turbia a través del banco que sí pertenecía a Raúl. El mito del “dinero prestado” es una simplificación de una trama de corrupción mucho más grande y todavía difícil de procesar.
Los Hechos:
LA PRIVATIZACIÓN DE IMEVISIÓN
La base de TV Azteca
TV Azteca no se “fundó” desde cero. En 1993, el gobierno de Carlos Salinas de Gortari privatizó el paquete de medios estatales Imevisión (canales 7 y 13). Y el ganador fue el Grupo Elektra de Ricardo Salinas Pliego, que ofreció $645 millones de dólares, una cifra considerada muy alta en ese momento y que despertó sospechas de inmediato sobre su origen.
LA CONEXIÓN CON RAÚL
El Banco Cremi
Este es el corazón oscuro de la sospecha:
Ricardo Salinas Pliego no recibió un préstamo directamente de Raúl. Para financiar la compra, Salinas Pliego obtuvo un préstamo de $450 millones de pesos de un banco pequeño llamado Banco Cremi. Y este es el detalle clave: que en ese momento, los dueños mayoritarios de Banco Cremi eran presuntamente Raúl Salinas de Gortari y su socio, el controvertido empresario Carlos Cabal Peniche, quien luego protagonizó un megafraude bancario y huyó del país.
EL ESQUEMA DE “AUTOPRÉSTAMO”
La operación era básicamente un “círculo de dinero” de dudosa legalidad. Se acusó que el dinero que Raúl tenía en Banco Cremi —cuyo origen ya era notoriamente sospechoso— se usó para financiar a Salinas Pliego. Esto se interpretó no como un “préstamo de amigo”, sino como una sociedad oculta para lavar dinero y adquirir un medio de comunicación que blindara al régimen salinista una vez que Carlos dejara la presidencia.
EL CONTEXTO DE CORRUPCIÓN DE RAÚL SALINAS
Raúl Salinas de Gortari fue encarcelado como autor intelectual del asesinato de su cuñado, José Francisco Ruiz Massieu, y se le comprobó un enriquecimiento inexplicable de cientos de millones de dólares en cuentas en Suiza. Su papel como “prestanombres” y operador financiero de negocios turbios durante el sexenio de su hermano está ampliamente documentado (favor de averiguar). En este contexto, su vínculo financiero con el nacimiento de TV Azteca es, como mínimo, un hecho de una coincidencia asombrosa.
Por lo tanto la definición de “dinero prestado por Raúl” es técnicamente incorrecta, pero “sí” captura la esencia de un hecho real y es que el dinero para crear TV Azteca salió de un banco controlado por el hermano del presidente en turno. Fue un clásico ejemplo del capitalismo de “cuates” del régimen priísta, donde los bienes del Estado pasaban a manos de empresarios afines, financiados por los bancos de los políticos corruptos. No se trató un préstamo personal, sino una triangulación financiera con todas las características de un pago de favores y lavado de dinero, usando un préstamo del banco que luego usaría para tal fin. El origen ilícito no fue el préstamo en sí, sino lo que hizo Raúl con ese banco después.
Queda una situación concreta aquí, para explicarlo mejor, que merece nuestra atención en particular y es que Raúl pidió un préstamo bancario legítimo, y luego utilizó esa financiación (o la relación con el banco) para lavar dinero. El punto clave que hemos señalado antes es que el origen ilícito no está en el préstamo en sí, sino en lo que hizo después con el banco y en esto estamos en lo correcto, pero vale la pena desglosarlo.
En términos de prevención de lavado de dinero, un préstamo legal puede convertirse en una herramienta para colocar, estratificar o integrar fondos de origen criminal. El delito no está en solicitar el crédito, sino en la intención y los actos posteriores que buscan ocultar la verdadera procedencia de dinero sucio.
EL PRÉSTAMO COMO VEHÍCULO PARA “LIMPIAR” FONDOS ILÍCITOS
(Para una lectura rápida puedes saltar a la siguiente parte)
Imagina que Raúl tiene dinero en efectivo proveniente de una(s) actividad ilegal (narcotráfico, corrupción, etc.). Para introducirlo al sistema financiero sin levantar sospechas, puede:
· Usar el préstamo para justificar gastos o inversiones
Raúl adquiere un bien (un coche, una propiedad) con el dinero del préstamo. Luego, usa el efectivo ilícito para pagar las cuotas del crédito o cancelarlo anticipadamente. Así, el bien queda “limpio”, porque la procedencia aparente de los fondos es el préstamo y los pagos regulares simulando ingresos lícitos.
· Simular una actividad comercial o de inversión
Solicita un préstamo para una empresa fachada. Con ese crédito compra mercadería o activos, y luego inyecta el dinero sucio como supuestos ingresos del negocio, mezclándolo con los fondos prestados.
· Colusión con el banco
Si Raúl tiene complicidad dentro de la entidad, puede pactar un préstamo que después se “paga” con dinero ilícito, creando un circuito cerrado que blanquea el capital. Aquí el delito incluye la participación del oficial bancario.
¿Dónde está el origen ilícito?
Como se dijo, el préstamo no es ilícito de origen, ya que el banco otorgó un crédito real con fondos lícitos, lo que convierte la operación en lavado de dinero es el acto posterior de utilizar ese mecanismo para ocultar o disfrazar el verdadero origen de ganancias criminales.
La legislación antilavado en casi todos los países castiga a quien:
“Convierta, transfiera, administre, venda, grave, disimule o de cualquier otro modo ponga en circulación en el mercado bienes provenientes de actividades ilícitas, con el propósito de ocultar o encubrir su origen ilícito, o de ayudar a quien participe en dichas actividades a eludir las consecuencias legales de sus actos.”
El elemento esencial es el dolo, dado que Raúl sabe que está usando el préstamo para dar apariencia legal a dinero sucio.
Etapas del lavado que pueden involucrar un préstamo
· Colocación:
No es una etapa típica, pero puede ocurrir si el préstamo se justifica con documentación falsa que oculta la verdadera actividad delictiva previa.
· Estratificación (o layering):
El préstamo permite mover fondos entre cuentas, comprar instrumentos financieros o hacer transferencias que dificultan el rastreo. El dinero sucio puede usarse para pagar intereses y capital, integrando capas de transacciones.
· Integración:
El bien adquirido con el crédito queda aparentemente financiado de manera legal, así los pagos con dinero ilícito se confunden con ingresos ordinarios. Al vender ese bien, el producto de la venta ya parece completamente lícito.
RESPONSABILIDAD DEL BANCO Y DE RAÚL
Raúl comete el delito de lavado de dinero porque usa el préstamo como instrumento para blanquear ganancias ilegales. La pena no depende de que el préstamo fuera legal, sino de su acción deliberada de ocultar el origen criminal de los fondos. El banco, si desconocía la maniobra, pudo haber sido utilizado sin saberlo. Sin embargo, si falló en sus controles de “conozca a su cliente” o no reportó operaciones sospechosas como pagos anticipados en efectivo sin justificación, enfrenta sanciones administrativas e incluso penales por omisión.
El razonamiento es que el préstamo es el medio, no el origen del ilicito. El delito nace cuando Raúl, después: emplea ese crédito para dar apariencia de legalidad a capitales que no la tienen. Por eso las autoridades no persiguen el préstamo mismo, sino la conducta posterior destinada a disimular fondos ilícitos.
Entonces, justo hay que añadir una precisión valiosa y es que en el escenario que se planteó sobre el origen de los fondos ilícitos no ha sido detallado, y eso es justamente lo que hace que el caso se trate de lavado de dinero. Para que exista el delito de lavado, siempre debe haber un “delito precedente” del cual provienen los fondos sucios. En el caso de Raúl, ese origen ilícito no está en el banco o en el préstamo, sino en una actividad criminal previa y externa que no hemos mencionamos aún. El origen ilícito puede ser cualquiera de estos u otros, o una combinación de todos y la elección cambia el matiz de la maniobra: ¿De de dónde provenía el dinero sucio, que Raúl Salinas de Gortari necesitaba blanquear a través de Banco Cremi y la compra de TV Azteca?
Pues bien, en directo: No existe un sólo origen comprobado al 100 % en una sentencia única que englobe todo, porque Raúl fue condenado por enriquecimiento ilícito y homicidio, pero la procedencia exacta de cada dólar quedó difusa debido a acuerdos, repatriaciones y la sospechosa opacidad del sistema. Sin embargo, las investigaciones en México, Suiza y EE. UU. apuntan a tres grandes fuentes de fondos ilícitos que confluían en su fortuna, que son: la corrupción política y los sobornos (la “cuota” del hermano del presidente), vínculos con el narcotráfico y el megafraude de Carlos Cabal Peniche (Banca Cremi-Unión), aunque pueda haber grandes sospechas de la existencia de otros.
CORRUPCIÓN POLÍTICA Y SOBORNOS
Raúl operó como una especie de “cobrador de favores” durante el sexenio de Carlos Salinas (1988-1994). Aprovechando su posición, pedía y recibía sobornos de empresarios a cambio de:
· Acceso a contratos de obra pública.
· Privatizaciones amañadas
Como la de Telmex, aunque ahí no está probado que él metiera mano directamente, sí fue el entorno.
· Concesiones gubernamentales.
Se le conocía en círculos políticos como “Mr. 10%” por la comisión que supuestamente exigía, el “diezmo”. Parte de ese dinero en efectivo terminaba en Suiza a través de un entramado de cuentas con nombres falsos como “Juan Guillermo Gómez Gutiérrez”. El propio caso del Fondo de Contingencia de Pemex, aunque absuelto después, mostró la red de transferencias sospechosas.
VÍNCULOS CON EL NARCOTRÁFICO
En su acusación más grave y sin duda la que explica los montos gigantescos, documentos desclasificados de la DEA y testimonios en los juicios de los hermanos Arellano Félix y del cártel del Golfo, señalaban que Raúl recibía fuertes sumas para proteger cargamentos de cocaína que transitaban por México hacia EE. UU.
El libro “El cartel: los Arellano Felix, la mafia mas poderosa en la historia de America Latina” del periodista mexicano Jesús Blancornelas y reportajes de la época detallan que Raúl habría sido el contacto político que garantizaba protección a los narcos a cambio de pagos multimillonarios. De hecho, una de las razones del asesinato de su cuñado José Francisco Ruiz Massieu —según la fiscalía— fue que Ruiz Massieu, como secretario general del PRI, empezó a investigar los vínculos del clan o “Cartel Salinas” con el narco, y Raúl ordenó matarlo.
EL MEGAFRAUDE DE CARLOS CABAL PENICHE
El círculo se cierra con el banco que financió a Salinas Pliego. Cabal Peniche, dueño de Banco Cremi y Banco Unión junto con Raúl —aunque Raúl siempre lo negó y la maraña de “prestanombres” fue parte del escándalo—, montó un esquema de préstamos simulados y desvío de fondos que quebró a los bancos en 1994. Se comprobó que los bancos otorgaban créditos a empresas fantasma y desviaban el dinero a cuentas personales. Parte de ese dinero desviado —que luego el Fobaproa absorbió como deuda pública— se usó para lubricar la red de corrupción. Y así el préstamo a Ricardo Salinas Pliego para comprar Imevisión encaja en ese patrón: fondos de origen opaco del banco (provenientes de ahorradores o de maniobras fraudulentas) salen a un cliente “preferido” y el activo adquirido (TV Azteca) queda limpio y en manos aliadas. De este modo se blanqueaba una parte y, de paso, se compraba un medio que serviría como escudo político para cuando acabara el sexenio.
En suma, el dinero ilícito de Raúl, hermano del ex-presidente “neoliberal” del PRI, venía de una mezcla de sobornos, protectorado al narco y desvíos bancarios a gran escala, todo ello hecho posible por su impunidad como hermano del presidente. El Banco Cremi fue la lavadora donde esos fondos —en efectivo o por transferencias opacas— se transformaron en un “préstamo legítimo” para Ricardo Salinas Pliego, permitiendo la privatización de Imevisión a un precio inflado y dando a luz a TV Azteca con capital manchado y bandera negra. De ahí que mi expresión original “la misma porquería” también resuene en el origen de esa televisora que nació viciada por el tráfico de influencias y el excesivamente turbio “dinero sucio”, de forma similar a su periodismo posterior.
Hay que hacer también la precisión particular de que la conexión entre el origen financiero turbio y el periodismo actual podría interpretarse como más simbólica que causal, y no se está tratando de hacer ver como si una implicara lógicamente a la otra, pero sí que la conexión entre narcotráfico, dinero sucio, bancos corruptos y TV Azteca existe desde sus fundamentos, elemento que no puede ser de ningún modo ignorado. Que TV Azteca naciera con dinero triangulado no es, en sentido estricto, la causa de que hoy haga mal periodismo, es verdad. Son dos planos distintos pero que se tocan uno a otro: uno histórico‑criminal y otro mediático‑ético. Lo cual conlleva también un tercero psicológico-empresarial exclusivo y oculto, en una visión de vida desde la élite. (Que no me atreveré a detallar aquí).
El texto aquí tejido en realidad los yuxtapone con eficacia, aunque un crítico algo despierto señalará que la línea editorial actual podría criticarse por sus propios méritos sin necesidad de remontarse a 1993, y que Salinas Pliego podría no haber estado enterado del “origen” del dinero o de los oscuros procedimientos financieros del banco. *Es posible, tal vez*. Por lo que es necesario ajustar la explicación de que la conexión es de tipo “cultura de origen” —es decir, una empresa nacida en la opacidad y la instrumentalización política que mantiene esa vocación— y no una relación necesariamente mecánica de causa‑efecto basada en el conocimiento y el mismo interés.
Sin embargo y como siempre, pese al terrible “efecto mariposa” de la “duda razonable”, es posible de que se trate también de algo más —por ejemplo en el caso Paco Stanley, cuyo asesinato está directamente vinculado al narcotráfico “interno” en TV Azteca, con abiertas interrogantes sobre sus nexos con el crimen organizado y sobre el grado de conocimiento, tolerancia o coparticipación que pudo haber existido en la cúpula de la televisora, a lo cual firmemente se ha dicho que Stanley se encargaba de distribuir, posiblemente bajo la protección o permiso de alguien “de arriba”—, que no lo sepamos aún todo y que queden “cabos sueltos” que, quizás, algún día podamos comenzar a conectar completamente.
Ahora bien, es cierto que durante los años noventa surgieron acusaciones, testimonios, investigaciones periodísticas y documentos de inteligencia que vinculaban a diversos personajes políticos mexicanos con organizaciones criminales. Sin embargo, muchas de las afirmaciones que se presentan como “hecho establecido” es sobre algo que sigue siendo materia de controversia histórica, investigaciones periodísticas y acusaciones, pero no una conclusión judicial definitiva universalmente aceptada. Por eso para hacer riguroso el presente “trabajo” de investigación y de opinión —no retribuido económicamente—, sería mejor aclarar que todo esto viene de diversas investigaciones periodísticas, testimonios o revelaciones y documentos de inteligencia, que han sostenido el marco general sobre el que se basa el caso.
Existe una continuidad entre las redes de poder político-económico que dieron origen a ciertos conglomerados mediáticos y las prácticas editoriales que esos conglomerados desarrollaron posteriormente. Los medios que nacen o prosperan dentro de estructuras de poder opacas tienden a convertirse en instrumentos de esos mismos intereses —motivo del presente ensayo político de denuncia—, y el deterioro ético de su periodismo no puede separarse completamente de su historia. ¿Qué tipo de sistema permitió que todo esto ocurriera y qué consecuencias sigue teniendo hoy? Pregunta final de reflexión para el lector.
El trasfondo principal de la tesis aquí expuesta no se dirige a Fox News en forma completa y “a fondo”, en un sentido táctico o por comodidad para el lector, sino sólo por comparación en cuanto a medios de un *sistema viciado*. La intención del ensayo es hablar sobre TV Azteca y su dueño en sus orígenes. La expresión titular “misma porquería” tiene un doble significado semántico, porque se habla de “porquería” y “dinero sucio”, de “lavado de dinero” y de televisoras que “monopolizan” la información de manera sistémica, acorde a los intereses de ricos empresarios y de grupos políticos, también en contubernio muchas veces con esos otros empresarios. Y un largo “etcétera”.
Eso se percibe con bastante claridad y es evidente que Fox News es un espejo sólo retórico, no el verdadero “objeto” de este ensayo precisamente. Fox News cumple la función de ser una referencia internacional inmediatamente reconocible o “representativa”, que permite establecer un patrón general de medios altamente ideologizados y prepara al lector para la tesis central antes de entrar en el caso mexicano. Pero una vez que el ensayo cruza la puerta de “Imevisión”, “Banco Cremi”, “Raúl Salinas”, “Cabal Peniche” y “Salinas Pliego”, el foco real ya no está en Fox News. Es decir que el verdadero protagonista del análisis es TV Azteca como producto histórico de una determinada forma de acumulación de poder durante el salinismo.
“MISMA PORQUERÍA”
Nivel mediático
“Porquería” como periodismo degradado, sensacionalista o propagandístico.
Nivel moral
“Porquería” como corrupción política y empresarial.
Nivel financiero
“Porquería” como dinero sucio, lavado de activos, triangulaciones y financiamiento opaco.
Nivel histórico
“Porquería” como herencia estructural de un sistema de privatizaciones y relaciones de poder, muchas veces violentas.
Nivel simbólico
“Porquería” que no sólo está en los contenidos informativos, sino por aquello que ha alimentado el nacimiento mismo de la empresa.
No se está diciendo únicamente:
“Fox News y TV Azteca hacen mal periodismo.”
Se está indicando:
“Comparten una misma lógica de instrumentalización política de los medios, aunque cada una tenga su propia historia nacional.”
Y en el caso de TV Azteca, mi ensayo intenta ir más lejos: No es sólo criticar lo que transmite, sino preguntarse qué condiciones hicieron posible que existiera como actor político y mediático. Por eso también debe entenderse el interés en el origen, que no es una simple curiosidad histórica, mejor dicho es una pieza interpretativa clave en el presente.
Si una organización nace dentro de determinadas relaciones de poder, esas relaciones pueden dejar huellas culturales, incentivos y formas de operar que sobreviven durante décadas. Lo cual es una tesis histórica altamente “razonable” de discutir, incluso para quien no comparta todas las conclusiones del ensayo. De hecho, si tuviera que identificar el núcleo filosófico, no sería una acusación penal ni una crítica periodística, sería algo más cercano a esta pregunta: ¿Puede una institución escapar por completo de las condiciones de poder que la engendraron, o termina reproduciéndolas bajo nuevas formas? Pues esta es la “seria cuestión” que aparece debajo de toda la discusión sobre dinero, medios, privatizaciones y propaganda en el sistema mundial.
Desde una perspectiva filosófica, creo que esa pregunta es mucho más interesante que la disputa puntual sobre un préstamo, un banco o una privatización, porque traslada la discusión desde el terreno de la crónica política hacia un problema clásico de historia, sociología y filosofía política: ¿Las instituciones cambian realmente? ¿O reproducen la lógica de quienes las fundaron? ¿Hasta qué punto el origen condiciona el destino? Al final, esa parece ser la verdadera pregunta que atraviesa todo el discurso —incluso más que Fox News, Raúl Salinas o Ricardo Salinas Pliego—, y es probablemente la parte que seguirá siendo discutible e interesante incluso aún cuando las polémicas concretas de los años noventa ya hayan quedado atrás.
Al nivel en el que se haga la comparación si hablamos de los orígenes financieros concretos, Fox News y TV Azteca tienen historias muy distintas. Si hablamos de la función política que terminaron desempeñando, la comparación es mucho más fuerte, aunque con cierto matiz.
Sus diferencias fundamentales radican en que Fox News no nació de una privatización controvertida como Imevisión y tampoco está asociada a acusaciones comparables a las que rodean al Banco Cremi, Raúl Salinas o Cabal Peniche. Fox News fue creada en 1996 por Rupert Murdoch, a través de News Corporation, un conglomerado mediático internacional ya consolidado y su origen está ligado principalmente a la “concentración de medios”, el “poder corporativo” y la “estrategia ideológica”.
Expansión de un imperio mediático privado, no a una “privatización estatal” ni a una operación bancaria específica de carácter criminal.
Por eso una afirmación como “Fox News nació de dinero sucio" sería mucho más difícil de sostener históricamente. Donde sí aparece un paralelismo interesante está en Rupert Murdoch, ya que muchos críticos sostienen que Fox News no fue concebida simplemente como un “negocio de noticias”, sino como un instrumento para ocupar un espacio ideológico específico dentro del mercado estadounidense. El antecedente importante es Roger Ailes, cofundador y primer director ejecutivo de Fox News.
Ailes había sido asesor de Nixon, Reagan y George H. W. Bush, lo cual es mucho qué decir al respecto y de lo que sospechar.
Décadas antes de la creación de Fox News ya existían memorandos y discusiones dentro de sectores conservadores estadounidenses sobre la necesidad de construir medios capaces de contrarrestar lo que percibían como “predominio liberal” en las grandes cadenas. Por eso algunos historiadores ven a Fox News no sólo como una empresa, sino como parte de un proyecto político-cultural conservador, lo cual entre el público ha merecido otros nombres también.
Su paralelismo estructural sería otro:
TV Azteca surge en un entorno de privatización y concentración económica mexicana, mientras que Fox News en un entorno de concentración mediática estadounidense. Uno tiene acusaciones históricas de cercanía con grupos de poder político y económico de derecha principalmente, y el otro sobre cercanía con sectores conservadores y republicanos. Uno tiene una fuerte intervención pública en temas políticos y el otro también. Pero, sobre todo, ambos tienen acusaciones de convertir la información en herramientas políticas o de propaganda, en guerras sucias.
La diferencia profunda estaría en que TV Azteca podría entenderse como un producto del capitalismo de “cuates” mexicano de los noventa, pero Fox News encaja mejor en otra “tradición” del sistema, la del capitalismo mediático corporativo estadounidense. Son sistemas distintos en los que: uno se asocia más con privatizaciones, relaciones entre élites políticas y empresariales, y herencias del régimen priísta; y el otro con concentración empresarial, poder mediático privado y polarización ideológica.
Una comparación más interesante, si quisieran encontrar algo más parecido al origen de TV Azteca en Estados Unidos, quizá no mirarían primero a Fox News, sino mejor a la historia “más amplia” sobre cómo grandes conglomerados mediáticos estadounidenses fueron construidos en realidad mediante concentración de propiedad, la influencia política, un lobby regulatorio, así como relaciones privilegiadas con el poder, ocultas al público de un modo sistémico. Puesto que ahí sí que aparece una pregunta demasiado similar a la que se plantea para México: ¿Hasta qué punto los grandes medios son simplemente empresas informativas y hasta qué punto son extensiones de estructuras de poder económico y político? Dicha pregunta puede formularse tanto para Fox News como para TV Azteca, aunque las historias específicas que llevaron a cada una a existir sean bastante diferentes.
Pero me nace una pregunta final sobre este complejo tema, y es en torno a la “acumulación de riqueza” en una sola mano y su merecimiento, sobre todo si ha surgido de “fuentes oscuras” y posiblemente a sabiendas: ¿Hasta qué tanto es tantito; hasta qué tanto es demasiado; y hasta qué tanto basta ya?
Pregunta que abandona el terreno de los datos y entra en el terreno moral directamente. No se cuestiona si algo fue legal o ilegal, más bien si existe un límite ético a la acumulación de poder y riqueza, especialmente cuando esa riqueza está asociada —según lo que observa nuestra tesis— a privilegios políticos, opacidad o relaciones de poder heredadas. Sino que es una pregunta abierta, sumamente popular en su formulación y filosófica en el fondo, debajo de la cual hay varias preguntas todavía aún más antiguas:
¿Cuánta desigualdad es compatible con una sociedad democrática? ¿Puede una fortuna obtenida bajo condiciones cuestionables adquirir legitimidad con el paso del tiempo? ¿Existe un punto en el que la concentración de riqueza se convierte también en concentración de poder político? ¿Hay alguna diferencia entre riqueza legítimamente ganada y riqueza obtenida mediante privilegios estructurales?
La expresión "¿hasta qué tanto basta ya?" tiene además esa carga emocional del agotamiento social que suena más a una interpelación ciudadana que a una pregunta académica, lo cual encaja con el tono de denuncia que esta memoria es.
En la cual no estoy discutiendo únicamente si hubo corrupción o no. Estoy cuestionando la legitimidad moral de un sistema entero en una crítica a una determinada forma de acumulación de poder económico, mediático y político. Por eso la pregunta final tiene más alcance del que parece, ya que no está dirigida únicamente a Salinas Pliego, sino que también podría dirigirse a Murdoch, a Slim, a Musk, a Bezos..., a magnates rusos, a oligarcas de cualquier país o incluso a cualquier élite económica que acumule influencia suficiente para moldear instituciones públicas.
En este sentido solamente, la pregunta termina siendo más universal que el resto del análisis y probablemente por eso permanece en la memoria del lector más tiempo que muchos de los detalles históricos expuestos antes. Y hay algo más que percibir en conjunto: que detrás de la crítica a medios, empresarios y políticos aparece una preocupación constante por la concentración del poder, no sólo del dinero, ni de la información, sino de la capacidad de moldear la percepción colectiva. Esa inquietud primordial es la recorre toda esta reflexión de principio a fin.
Decía Andrés Calamaro en su homóloga canción:
“Alta suciedad. Basura de la alta suciedad.
No se puede confiar en nadie más”...
Y con mucha razón que lo hacía. Frase que condensa todo eso en una sensación: la sensación de que las élites políticas, financieras y mediáticas forman parte del mismo ecosistema. Precisamente por eso resulta eficaz...
Quizás, habría que recordar la locución adverbial “mirar de hito en hito”, que se utiliza para referirse a la acción de observar a alguien o algo fijamente, con mucha atención y sin perder detalle alguno. Lo interesante de la expresión es que originalmente es un poste de piedra clavado en la tierra para señalar linderos o direcciones, de ahí que la imagen sobre quien mira “de hito en hito” fija la mirada en el Objetivo igual que se fija un hito en el suelo, es decir, con determinación inamovible y sin distraerse hacia los lados. Y así aplica para la contemplación profunda, tanto como para el careo desafiante a la historia y los hechos.
Pero también la vieja locución adverbial en la voz popular del grito:
“¡Salinas..., Echeverría...!
¡LA MISMA PORQUERÍA!” 📣🏴☠️
Muchas gracias por leer
y compartir esto ✨
“Sic omnia transit
ex ore infinitum” ♻️
🌐 #PolíticaReal ♟️ #NacionalismoEstratégico 🗺️ #GeopolíticaMultipolar 📊 #AnálisisPolítico ⚜️ #LatamGeopolítica 🜁 #MXTransformación 🇲🇽 #ElOtroLadoDeMéxico
📣 #ExtraExtra 🏴☠️ #HonestidadBrutal 🤬 #CartelSalinas 🤮 #RicardoSalinasPliego
👿 #RaúlSalinasDeGortari 😈 #CarlosSalinasDeGortari 🥸 #TVAzteca 😅 #FoxNews ☠️ #CrimenReal 👹 #AmarillismoPopulistaEmpresarial 👻 #LavadoDeDinero 🤥 #Desinformación 👺 #Corrupción 🤡 #PRI
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